Si no sabes de qué estamos hablando estás muy desconectado, el fenómeno Bugaboo esta revolucionando las redes, las firmas y el estilo “bebé”.

A ver, lo “cuqui” ya no es cool. Sí, a todas nos queda esa cosa nostálgica de ver a los pequeños de la familia con su nido de abeja en los vestidos y las bermudas con medias, hay una connotación clásica, una tradición y una influencia tremenda de las abuelas para que no se pierdan las buenas costumbres del vestir. Sí, es bonito, es entrañable pero los tiempos cambian y aunque la añoranza nos haga mantener a los niños con ese aspecto de familia real tan encantador, hay cosas que por fuerza cambian.

Hablamos de los carritos, quizá sea la única cosa en lo material de la maternidad que necesariamente evoluciona. La comodidad del niño, la facilidad de movimiento de quien lo conduce, la ergonomía, el almacenaje… Cada vez somos más exigentes, y eso que no hemos hablado aun de diseño. En todo eso pensó un tal Max Barenburg cuando preparaba su tesis doctoral para la Academia de Diseño en Eindhoven (Holanda). De aquel proyecto universitario nació la revolución de los cochecitos de bebé: el Bugaboo. Es el Apple de los carritos y, como consecuencia, el tal Barenburg, el Steve Jobs de la materia.

Para quién aún no sepa de lo que hablamos, Bugaboo International es una empresa holandesa de diseño que desarrolla y produce productos de movilidad. Lo que empezó como un proyecto de diseño de un visionario ha crecido hasta convertirse en una marca global, que ha ayudado a millones de personas a salir y explorar el mundo con comodidad y estilo. Conocida por revolucionar el mercado de los cochecitos con el lanzamiento de su coche icónico en 1999, Bugaboo diseña productos que hacen que la vida en movimiento sea mucho más fácil.

Libertad de movimiento, rendimiento, calidad y diseño, esos eran los cuatro pilares de la idea de Max. Convertible, mullidito, con sombrilla, con capota vista, con multiposición… Robusto, apto para ciudad y montaña, con sus suelos, sus obtáculos y sus condiciones climáticas, a veces adversas. Se adapta a todas las edades, paseos y bebés (también hay para gemelos) de forma que es un coche duradero, lo que agradecemos con lo poquito que dura cada cosa que se compra a un bebé.

Pero una vez sabes todas sus bondades – te las cuentan ampliamente en su web – lo que llama es el diseño, de lineas suaves y sencillas, con. Es un coche hipsterpara que llamarlo de otra manera si así nos entendemos. Es moderno, es divertido, pasa de esas ruedas enormes y de las puntillas para poner rudas de fácil movimiento y tejidos muy particulares. El rosa pastel, el azul marino y el azul cielo cambian por el denim, el burdeos, el gris, el blanco con remates en contraste, los prints y el color estrella, el amarillo. Tú decides cómo quieres ser de atrevido y hasta dónde estás dispuesto a llegar en diseño, porque las características técnicas ya se han ganado a medio mundo, tanto que han sido motivo de premio, el Premio Delta de Plata al mejor diseño de producto. Ahí es nada.

Y como lo que nos gusta queremos vérnoslo puesto, aquí algunas imágenes de inspiración para que veas cómo queda un Bugaboo.

Fotos IG @bugaboostrollers