Eje gastronómico por el mediterráneo

Ya tenemos aquí el verano y nada nos gusta más a los madrileños, cuando el sol aprieta y más calienta, que salir en busca de aquello que no tenemos: la playa. Dos destinos cercanos y con muchos más atractivos que el turismo de bañador y sombrilla son sin duda Barcelona y Valencia, capitales punteras dentro de la gastronomía mediterránea.

En el mismo Paseo de Gracia de la ciudad condal, tenemos La Dolce Vitae (Paseo de Gracia, 68), impresionante terraza del Hotel Majestic, desde la que vemos gran parte de Barcelona y algunos de sus edificios más emblemáticos como la Sagrada Familia o la Torre Agbar. Su nueva carta, diseñada por Nandu Jubany, es uno de sus principales reclamos para esta temporada estival, con ingredientes de la tierra que marcan la diferencia. Especial atención a sus tartares como el de vieiras y langostinos, soja y sésamo o el de atún rojo de L´Ametlla de Mar con aguacate. Otras delicatesen a probar: el sándwich caliente de langostino picante y de postre, la sugerente tarta de frambuesa y aceitunas. Entre los cócteles para tomar los viernes en sus sesiones de deejays hasta el 29 de septiembre, el Moscow Mule que se sirve en una original taza de color cobre con decoración de jengibre, o el Calypso, con llamativos colores rojo y verde.

La Dolce Vitae

Dentro del concepto Slow Food, con cocina de proximidad, ecológica y de la huerta catalana, El Mercader de L´Eixample (Mallorca, 239) sorprenden platos como el arròs a la llauna y de postre, la crema catalana en mousse, destacando además la clásica escudella, la sopa de galets amb pilota, los huevos fritos con trufa del Montsec o la ensalada de pera de Puigcerdà con nueces y queso de pastor, junto al bacalao gratinado con espinacas, pasas y piñones, todo ello para degustar en su coqueta y acogedora terraza en pleno ensanche barcelonés.

El Mercader de l'Eixample

Si lo que te va es la comida mexicana, Ándele Urban Eixample (París, 147) tiene la mejor de Barcelona, con platos tradicionales pero muy coloristas, sabrosos y especiados con cierto toque de modernidad. Atención a los arrolladitos de lomo con queso Oaxaca y chile chipotle o los Camarones a la diabla, así como ceviches y aguachiles, para dar paso a una excelente costilla de buey que se sirve con mole oaxaqueño y tortillas para taquear. Para después, un buen Margarita o cómo no, unos chupitos de tequila.

Andele Urban Eixample

Otras recomendaciones: los smoothies y zumos naturales de Hammock (Mallorca, 308) para tomar en sus originales hamacas, los jugos ecológicos prensados en frío de Green & Berry (Enric Granados, 153) o las hamburguesas de El Filete Ruso (Enric Granados, 95) o la cadena Timesburg (París, 95. Pujades, 168. Casanova, 246) con varios locales en Barcelona donde arrasar con ellas, de las mejores que puedes encontrar para acompañar con las patatas de la Abuelita María Antonia, cortadas a mano, y varios tipos a elegir así como panes, absolutamente excelentes e imprescindibles.

Timesburg Poblenou

Ya en la capital del río Turia, visita obligada es La Marítima (Marina Real Juan Carlos I. Muelle de la Aduana, s/n), un espectacular restaurante con pocos meses de vida pero ya todo un referente ubicado en el emblemático Veles e Vents, del grupo La Sucursal y con la supervisión en los fogones de la gran Loles Salvador, que se hace acompañar de sus hijos en este fabuloso concepto que aúna calidad en los platos y elegancia y sofisticación en un entorno más que privilegiado. Recomendamos vivamente su arròs negre amb sepia bruta, la titaina (plato típico del Cabanyal versionado de una manera exquisita y original) o cualquiera de sus otros arroces o pescados. Lo más interesante, la relación calidad-precio y la frescura y talento puesto en cada plato. Para no perderte tampoco, en Veles e Vents tienes en su segunda planta la Terraza MalaBar, lugar ideal para unas copas y cócteles tras cenar en La Sucursal o La Marítima.

La Marítima

En pleno centro y dentro del Mercado de Colón se encuentra Habitual (Jorge Juan, 19), la apuesta más rompedora y cool del maestro Ricard Camarena. Se trata de un local en los bajos del recinto con una estética sumamente curiosa como su carta, con platos altamente señeros como los ravioli de rabo de toro, la costilla de angus asada y ahumada o la explosión de sabores que suponen sus cebollas asadas con crema de mantequilla de anchoas, almendras fritas y alga nori. Espectacular…

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