Mallorca, Capital del Mediterráneo

Mallorca es diferente

Tal vez Mallorca no pueda competir en ocio y cultura con grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia; pero sus calas, sus atardeceres, su gastronomía, su ambiente nocturno y su clima hacen de esta pequeña isla mediterránea un lugar perfecto para escapar del estrés y relajarse durante las vacaciones.

Pregunta: Pero, ¿por qué Mallorca y no cualquier otra isla del Mediterráneo? ¿Por qué no Ibiza o Cerdeña?

Respuesta: Porque Mallorca tiene de todo.

¿Buscas playas? Aquí encontrarás las mejores de Europa, de todos los tamaños y de todos los tipos. ¿Buscas fiesta? La tendrás. Vaya si la tendrás… ¿Deportes? Todos los que se te puedan ocurrir; por tierra, por mar y por aire. ¿Escapadas a la montaña? Sí. ¿Senderismo? Sí. ¿Acampada? Sí. ¿Artesanía? ¿Gastronomía? ¿Museos? ¿Espectáculos? Sí. Sí. Sí. Sí.

Miles de «sí» y un solo «no»: su deficiente –por no decir inexistente– red de transporte público más allá de la capital, Palma de Mallorca. Algo que se soluciona fácilmente: alquilando un coche…

Palma de Mallorca

La capital de las Islas Baleares es, con cerca de 400.000 habitantes, la octava mayor ciudad de España por población. Su aeropuerto, no obstante, es el tercero a nivel nacional en número de viajeros. Curioso dato, ¿no crees?

Palma no es una ciudad especialmente ‘monumental’, y sin embargo, su casco histórico sorprende y envuelve a quien lo visita. Mención especial merecen el Parc de la Mar y la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca, más conocida como La Seu, de estilo gótico levantino, que comenzó a construirse en el año 1229 –después de la conquista de Mallorca por la Corona de Aragón– y no fue terminada hasta 1601.

Junto a la Catedral se encuentra el Palacio Real de la Almudaina, construido durante el s. XIV y que ahora sirve de residencia a la Familia Real para ceremonias y recepciones durante los meses de verano.

Bajo las murallas y torres de la Almudaina se encuentran los bellos Jardines de S’Hort del Rei y el Paseo del Borne, que enlaza la Plaza Juan Carlos I –también conocida como Plaza de las Tortugas– y la Plaza de la Reina, donde está situada La Lonja, construida en el s. XV y famosa por sus gárgolas y sus ventanales de tracería gótica.

Desde la Plaza Juan Carlos I, nuestra recomendación es esta: perderse.

La Plaza Mayor y sus alrededores, donde los martes suele celebrarse la popular ‘ruta martiana’ –pincho y caña por el módico precio de dos euros–, es una zona perfecta para ‘perder el norte’ y tropezarse con rincones tan agradables como el Gran Hotel, la Iglesia de Santa Eulalia, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo Es Baluard –abierto de martes a sábado entre las 10 y las 20 horas; domingos de 10 a 15 horas; entrada: seis euros–, el Ayuntamiento –que data del s. XVIII– y los Baños Árabes, una de las pocas muestras de la presencia musulmana (s. VIII– XIII) en el archipiélago.

Al otro lado de la ciudad, en lo alto del Bosque de Bellver, se encuentra el Castillo de Bellver, de planta circular y estilo gótico, construido a principios del s. XIV por orden del rey Jaime II, y que sirvió para encarcelar a presos políticos, algunos tan ilustres como Gaspar Melchor de Jovellanos.

Desde 1976, acoge el Museo de Historia de la Ciudad de Palma.

Otro de los ‘must’ de la ciudad de Palma es su Pueblo Español, un museo al aire libre ubicado en el barrio de Son Espanyolet, en el que se reproducen a escala cerca de cien edificaciones, plazas y calles representativas de diversas ciudades españolas.

Mención aparte merecen el barrio de Santa Catalina y el Paseo Marítimo, donde se encuentran casi la totalidad de las discotecas y pubs nocturnos, así como numerosos restaurantes de todas las cocinas.

Playas & Calas

La ciudad de Palma es verdaderamente bonita, pero no nos engañemos: el verdadero encanto de Mallorca se encuentra en pequeños enclaves apartados del ruido de la urbe, coto privado de las hordas británicas y alemanas.

Allí, el blanco, el azul y el verde se combinan para ofrecer una imagen más propia del Caribe o el Índico. Pero no, seguimos en España.

Las mejores calas de la isla se esconden tras largos caminos de tierra y bosques de pinos, como si deseasen no ser encontradas. No espere encontrar hoteles de lujo ni chiringuitos donde tomar un refresco. Hablamos de verdadera naturaleza virgen…

¿Queréis conocer el secreto mejor guardado por los mallorquines?

A continuación os mostramos las cinco calas que todo residente conoce pero nunca os dirá:

1. Cala Varques: Situada en el municipio de Manacor, a 65 kilómetros de Palma de Mallorca, se esconde uno de los secretos mejor guardados por los mallorquines: Cala Varques, una playa virgen de arena blanca y aguas cristalinas donde el bañista puede disfrutar de acantilados, cuevas y numerosas galerías subacuáticas.No es fácil de encontrar; después de llegar a Manacor, uno debe tomar una carretera secundaria con dirección a Cales de Mallorca hasta encontrarse con un muro y una disyuntiva: continuar hacia Cales de Mallorca, por la derecha; o hacia Portocristo, por la izquierda.Dirección Portocristo, a escasos 100 metros, se ha de tomar una desviación a la derecha por un camino de tierra de unos dos kilómetros de longitud, y después, atravesar a pie un hermoso bosque de pinos. La odisea merece la pena…Por supuesto, no hay hoteles, restaurantes ni servicios de ningún tipo, por lo que se recomienda comprar comida y bebida con anterioridad. ¡Y llevar sombrilla!

2. Caló d’es Moro: Situada en el municipio de Santanyí, a 60 kilómetros de Palma de Mallorca, se encuentra Caló d’es Moro, una diminuta cala de arena blanca y aguas color azul turquesa. Llegar hasta ella tampoco es sencillo. La señalización escasea –o se trata de pintura sobre el asfalto– y los desvíos abundan; pero las vistas que uno puede observar al bajarse del coche, desde lo alto, hacen que la búsqueda merezca la pena.

3. Cala Comtessa: Esta cala es una auténtica rareza. Situada en el municipio de Calviá, a escasos 10 kilómetros de la capital, nadie esperaría encontrarse una belleza tan limpia y tan bien cuidada. De fácil acceso, Cala Comtessa suele estar abarrotada durante los meses de julio y agosto, especialmente los fines de semana…

4. Sa Calobra: Al otro lado de la sierra de Tramontana, se encuentra la famosa Sa Calobra, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en junio de 2011. Setenta kilómetros separan a esta preciosa cala –escenario del último anuncio de Estrella Damm (2012)– de la capital, pero todos y cada uno son un verdadero espectáculo para la vista.

Nota importante: ¡Cuidado! ¡Curvas! Abstenerse de realizar esta visita con resaca…

5. Playa del Delta: A poco más de 8 kilómetros del aeropuerto de Son Sant Joan, y a escasos 3 kilómetros de s’Arenal -¿quién lo diría?- se encuentran Cala Blava y la Playa del Delta. Especialmente apreciadas por los amantes de los acantilados y las playas de roca, estas dos calas ofrecen tranquilidad y unos atardeceres magníficos.

Pueblos de Mallorca

Si hay algo de lo que Menorca, Ibiza y Formentera no pueden presumir y Mallorca sí, es de ser mucho más que sol, playas y calas.
Valldemossa es buena prueba de ello. Esta localidad, situada a tan solo 20 kilómetros de la capital, fue residencia en el pasado de personajes tan ilustres como Chopin, Rubén Darío o Jorge Luis Borges. Merece la pena visitar la Cartuja.

Con el permiso de la ya mencionada sierra de Tramontana, no hay enclave natural más hermoso en toda Mallorca que el Cabo de Formentor, una península de 12 kilómetros de largo y 3 de ancho situada en el extremo norte de la isla, en el municipio de Pollença.

Pero Mallorca no acaba ahí: Puerto de Sóller, Sa Foradada, Fornalutx, Portocristo, Capdepera, Puerto Pollença, Deiá… Portals Vells, Platja del Mago, Cala Mesquida, Playa de Muro, Cala Ferrera, Cala Serena, Es Trenc, Cala Mondragó… ¿Hacen falta más razones para convencerte?

Información Práctica

¿Cómo llegar?

Mallorca, a través de su único aeropuerto, Son Sant Joan, está conectada con prácticamente todas las ciudades de España. Ryanair, Easyjet, Vueling y Volotea son las opciones más económicas.

¿Cómo moverse?

La red de transporte público es prácticamente inexistente y el servicio de taxis no es especialmente barato –la bajada de bandera supera los tres euros por el día y los cuatro euros durante la noche–. Por este motivo, recomendamos alquilar un coche en cualquiera de las oficinas ‘rent a car’ situadas en el aeropuerto o en el Paseo Marítimo de Palma.

Si no tenéis pensado salir de Palma –¡aunque eso sería una locura!–, a bordo del Bus Turístico es posible visitar los puntos más emblemáticos de la ciudad en un trayecto que dura aproximadamente 1hora 20 minutos y que permite al viajero bajar y subir tantas veces como desee. Precio: Adultos (15€); Niños (7,50€).

Otra opción para la ciudad es la bicicleta… Palma de Mallorca tiene, con permiso de Barcelona, la mejor red de carril bici de España, y sin lugar a dudas, la que ofrece mejores vistas.

¿Qué comer?

En lo que a gastronomía respecta, Mallorca no tiene nada que envidiar a ninguna otra comunidad de España. Y es que no sólo de ensaimadas viven los mallorquines; también tienen deliciosa sobrasada, caracoles, sopas mallorquinas –¡ojo que no son lo que parecen!– y frito mallorquín, elaborado a partir de la carne, la asadura, el hígado y la sangre cocida del cerdo, el cordero, el cabrito o incluso el pavo… y acompañado de patatas, cebolla, tomate y pimienta roja. No apto para vegetarianos…

Fiesta…

Mallorca, durante el invierno, no es Madrid. Pero cuando llega el verano, la cosa cambia… En el Paseo Marítimo, uno puede encontrar pubs y discotecas con música y ambiente para todos los gustos. La oferta es amplia: Tito’s, El Divino, Mar Salada, Cultura Club –este último, para amantes de la música rock, indie y electrónica–, Abraxas,… Y en Palmanova, a 12 kilómetros de la capital, Pacha Mallorca…

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3 comentarios
  1. Patricia M.
    Patricia M. Dice:

    estoy de acuerdo, mallorca en invierno no es de lo más cool. Pero aun así, tiene 9 meses de buen tiempo para hacer escapadas y divertirse, la estadística entonces no está tan mal..

    Responder
  2. 007
    007 Dice:

    Palma esta de moda, con el tiempo se convertira en una de las capitales mas importantes y dinamicas de todo el mediterraneo occidental y si no tiempo al tiempo, los Mallorquines a la chita y callando lo estan consiguiendo, enhorabuena.

    Responder

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