‘Vístete como te sientas, olvida las reglas’, así de rotunda es la declaración de intenciones de Papiroga. Un reto a los cánones y una salida del tiesto de los dogmas de la moda que les lleva funcionando ya cinco años. Tanto que hasta la propia Iris Apfel no ha dudado en ponerse sus diseños. Ahora tienen tienda en la capital y no hemos podido evitar ir a echar un vistazo (y hacernos con algo, claro).

Estefanía, Leyre y Daniel son los responsables de una firma que ante todo respira buen rollo. Diseños relajados, que no simples, materiales dispuestos a ser llevados día y noche y una filosofía que bien nos la podríamos aplicar todos: “How do you wanna fell today?”. Con este claim defienden la individualidad de la moda como máxima expresión de la personalidad, al menos a simple vista. Y nosotras nos preguntamos, ¿y cómo se quieren sentir ellos diseñando lo que diseñan? “Libres”, nos dijeron, literalmente. Una declaración sincera, sin ambiciones desmedidas, sólo ser libre y, por añadidura, feliz.

PAPIROGA-IRIS-APFEL

Así es como proponen un escenario nuevo en el que los accesorios cobran la personalidad suficiente para sentir que cada día vamos distintas. Y lo hacen a golpe de creatividad. Cada pieza es única por ser 100% artesana y contar con unidades limitadas. Se fabrican en sus talleres sociales de la India o artesanalmente en Madrid, dependiendo del modelo. Pero las piezas siempre salen de manos de personas que cumple con las necesidades creativas de Papiroga.

Llama la atención el material de los diseños. Todos están hechos con plexiglás. Lo eligieron porque les permitía seguir innovando y porque es tan ligero como resistente, así que te permite llevar cómodamente cualquiera de sus collares y pendientes. En cuanto al diseño, la inspiración les llega de todas partes: un paisaje, un viaje, las calles de París – de las que están enamoradas y que pisan habitualmente – y hasta la lectura. De hecho ha sido ‘Oso’, la obra de Marian Engel, quien ha inspirado la última colección homónima de la marca. Daniel se lo recomendó a Estafanía, y ella a Leire y sintieron tal sintonía con la historia que nació una colección.

Así es como funcionan, cuentan con su propio lenguaje historias que les llegan al alma creativa. Y quizá ahí está el éxito -y no solo en el trabajo -, en el sentir que todo te espera, que en cualquier lugar hay un motivo para crear, que todo te aguarda, como sucedió con ‘Oso’.

Ahora las historias te aguardan a ti en la calle Fernando VI, 11 de Madrid. En pleno barrio de la Latina. Allí están siempre ellas dispuestas a que te enamores de su marca y a que incluso te sientes para diseñar a medida tu propia historia Papiroga.