Roger Hodgson nos hace soñar

El pasado martes Roger Hodgson protagonizó una de las veladas más especiales de Las Noches del Botánico en su edición del año 2017. El alma y esencia de Supertramp nos hizo formar parte de un concierto cercano, lleno de emoción, que colmó con ovaciones entre los asistentes, haciéndonos viajar a un pasado lleno de música.

Las Noches del Botánico se han convertido ya en un punto de encuentro de verdaderas glorias musicales. Han pasado por sus escenarios leyendas como Alan Parsosn, Steve Hackett, y cogiendo el relevo este pasado martes, la esencia de Supertramp, Roger Hodgson.

Un Roger Hodgson feliz de volver a España nos hizo viajar en el tiempo a los gloriosos años 70, acompañado por una banda que supo encarnar a la perfección los clásicos de Supertramp. Con un repertorio lleno de old songs y recuerdos, intercaló con nuevos temas de su carrera en solitario que no se separa mucho de la esencia melódica de la banda.

Un público entregado “olvida sus problemas” con “Take the long way home”, “Give a Little bit” “It’s raining again” o la mítica “The logical song”. Una puesta en escena de lo más especial que se convertía en mágica mientras charlaba con el público, haciéndoles reflexionar sobre la vida, el amor y haciéndonos sentir entre canción y canción.

Con un repertorio de 18 canciones presenciamos uno de los conciertos más largos de su carrera, que nos devolvió directamente al universo Supertramp, a la calidez de sus notas y a la infancia de la mayoría de los asistentes. Viajamos atrás en el tiempo, a los tiempos del colegio, cuando Hodgson comienza a interpretar “School” a la guitarra y su colega Macdonald con un solo en flauta Irlandesa. Unos minutos de evasión que volveríamos a vivir una y otra vez.

Acariciando el piano nos hizo recordar que lo más importante en la vida es el amor. “Lovers in the wind” y las baladas más románticas despiertan nuestros cinco sentidos. Y de vuelta al piano con el clásico “Breakfast in America” y un mix de canciones propias que nos enganchan totalmente a un concierto perfecto. Y es que la atmósfera que Hodgson y compañía crearon esa noche era totalmente mágica.

No faltaron clásicos como Dreamer o los 10 minutos que duró Fool’s Overture. Se despedía con dos bises muy especiales, como no podía ser de otra manera, con Give a Little Bit y Its Raining Again. Dos canciones que cantamos con todas nuestras fuerzas, sabiendo que este homenaje a la música se estaba acabando, pero por todo lo alto.

Hodgson deleitó el pasado martes con un concierto épico, demostrando porqué Supertramp es una leyenda. Música, recuerdos y reflexiones. La música como lenguaje universal, como refugio. Gracias por dos horas de verdadero éxtasis. Como el propio Hosgson dijo, gracias, “ha sido un viaje extraordinario”.

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