Rómola tiene todas las de convertirse en el sitio de moda de la Milla de Oro de Madrid. Un sitio bonito, de diseño y que introduce un nuevo camino en el universo de la comida healthy: el de la cocina de altura saludable, alejada de lo verde y más cerca de la cocina elaborada y sabrosa.

En Madrid están creciendo como setas los restaurantes que llevan la coletilla healthy en su filosofía. Sitios de kilómetro cero, veganos, vegetarianos, detox, internacionales… La variedad es enorme, y aún así, en nuestra infinita inconformidad ya estábamos ansiosos por encontrar algo nuevo, más allá de estos sitios “verdes”, como les llaman los menos fans de la corriente. Pues el momento ha llegado de la mano de Rómola, que promete gastronomía de altura pero saludable.

Saludable de verdad, pues su chef ejecutivo Jorge Reina (formado con grandes cocineros como Quique Dacosta y Diego Guerrero entre otros) se reunió con el equipo de nutricionistas de Pronaf (una empresa para la educación de hábitos de vida saludables) para elaborar una carta completa en nutrientes pero baja en calorías (ningún plato supera las 400 calorías). Pero ojo, sin perder de vista el sabor, su chef no lo permite y ahí está la novedad del restaurante.

Así se come en Rómola

De comer tienes que pedir por imperativo categórico las Navajas glaseadas con kimchi y hojas orientales. Este plato es nuestro favorito, sin duda. Unas navajas troceadas en su concha y glaseadas con un kimchi ligeramente picante que cambia totalmente el plato. Sabroso, especiado y rico.

Romola

Otro imprescindible por rico y por ser ya un clásico, es  El huerto de Rómola, una obra de arte de plato, visualmente hablando. Al gusto, una mezcla de contrastes que engancha. De base, un puré cremoso de tupinambo (un tubérculo de Sudamérica); sobre él, una tierra de hongos y trufa; y encima, pequeñas verduras con textura de crudité, romanescu, coliflor y cristales de patata morada.

La Sardina ahumada con uvas, huevas de mújol y suave ajo blanco, además de ser otra muestra de que este sitio no es ni verde ni aburrido, es un plato recomendable. Una sardina hermosa, dispuesta en varios trozos en el plato y acompañada de huevas de mujol (sabor a mar), y todo bañado en un ajoblanco suave de comer a cucharadas, pues no resulta en absoluto pesado.

La Mousse de kale es un plato que sorprende. Una mousse ligera con topping de kale seco. Mucho sabor y muy agradable.

Y el Jarrete de ibérico glaseado en 4 cocciones con endivias al carbón de encina, una carne jugosa que se deshace según clavas el cuchillo.

De postres, una selección en carta y una vitrina de cristal con pequeñas tartas que entran por los ojos como joyas.

Belleza clásica de moda

Parece que la decoración rústica y vintage se ha relajado y vuelve el clasicismo renovado. El arquitecto Andrés Jaque es el artífice de este espacio donde prima ese mármol tan del arte clásico, en mesas paredes y hasta el techo, que se relaja con plantas colgantes. Tnos verdes en el terciopelo y el tapizado de las sillas. Y luz a raudales por los enormes ventanales que llenan un espacio que, sin duda, tiene todas las de convertirse en destino foodie de los amantes de los sitios bonitos, los saludables y los diferentes.

Lo que más nos gusta

Las navajas, sin ninguna duda. Y este ambiente que recuerda al arte más clásico sin caer en lo rancio en absoluto. Y, por supuesto, comer bien y sabroso sin sentir remordimientos por el banquete.

Rómola en datos

Dirección: Calle Hermosilla, 4.

Teléfono: 91 134 49 43

Horarios: Abre todos los días. De lunes a jueves de 08:00 a 01:00 h. Viernes de 08:00 a 02:00 h. Sábados de 10:00 a 02:00 h. Domingos de 10:00 a 01:00 h.

Precio medio: 35€