ThreeOnes ha convertido lo profundo y lo ancestral de China en moda y está dispuesta a que vistamos con soltura esos aires ancestrales, esa artesanía imperfecta, esos tejidos naturales y esos colores serenos tan poco vistos en esta tierra.

No es la primera vez que la moda se topa con China, pero sí con esa China ceremonial, la que huye de la urbe, la de tradiciones ancestrales, la delicada, la serena, la reflexiva, la filosófica. El encuentro lo ha provocado ThreeOnes, la firma que ha hecho que todo ese universo oriental tome forma de prendas. Ha sabido patronar unos diseños que en forma, tejido y creación nos llevan esa China profunda. La diseñadora cántabra Adriana Cagigas es la creadora de la marca de la que todo el mundo habla en la industria (para descubrírsela a los espectadores de la moda ya estamos nosotros), porque dentro de la estridencia, Adriana encuentra la paz y, puntada a puntada ha conseguido reproducir una cultura que nos fascina.

ThreeOnes, un nuevo vistado a China 

Threeones, como decía, capta la esencia de la belleza que caracteriza al mundo oriental (también más allá de China), ese patronaje, esa delicadeza, el cuidado de la artesanía y el amor por los tejidos naturales. En torno a esta filosofía se dio a conocer, cuando presentó el pasado año su primera colección, llamada ‘Wabi Sabi’, en la pasarela Samsung Ego de Mercedes Benz Fashion Week. En ella reflejó justo eso de lo que hablamos, la artesanía pura y dura, esa en la que la imperfección es intrínseca al verdadero trabajo manual, a los tejidos naturales, a las prendas asimétricas y la rudeza de los nudos como nexo. De hecho, el término Wabi Sabi es un concepto artístico, filosófico y cultural japonés donde la imperfección es la máxima belleza, por lo que la importancia de lo natural, lo inacabado o deteriorado y, por supuesto, el handmade tienen una relevancia máxima.

ThreeOnes

Y la artesanía de ThreeOnes ganó adeptos

Este año ha presentado ‘Timeless’, una evolución de aquella primera que sentó las bases de la marca. Sus señas de identidad continúan muy presentes: los colores naturales, las prendas tipo kimono, los materiales exquisitos y la artesanía, claro. Pero se ve una evolución, los materiales se se han sofisticado, pasan de la cálida rudeza de la primera colección a la suavidad de las sedas y las telas con caída que da forma a base de drapeados y volantes desestructurados o dejándolas caer a lo largo del cuerpo.

ThreeOnes

La elegancia avanza de la cotidianidad del día de la primera colección, llena de jerséis, blusas anudadas y pantalones de corte culotte (un fondo de armario de lo más delicado), a la exquisitez de prendas aptas para ocasiones especiales por la sencilla espectacularidad (entiéndase la paradoja, sencillez aparente y espectacularidad de la artesanía) de prendas que buscan más la ocasión especial, pues aunque hay un kimono perfecto y un trence a modo de sobre-camisa que visten cualquier momento, predominan los vestidos y las dos piezas llenas de nudos, como decíamos, espectaculares en su sencillez.

Adriana, pasión por la moda, amor por China

Adriana Cagigas no consiguió profundizar de esta manera con un trabajo de documentación. Se formó en la Escuela Universitaria de Diseño e Innovación, después dio el salto a París, fue alumna de Juan Duyos y, finalmente, fue a dar forma a su sueño a Nanjing (China), donde cursa estudios especializados en el tratamiento de tejidos así como técnicas tradicionales de bordado y tintura. Hablamos en presente porque la diseñadora se va abriendo hueco en la industria a base de estudio y de experiencia, y no duda en volver a China para trabajar con sus artesanos mano a mano, nunca mejor dicho.

ThreeOnes

Va a dar mucho que hablar, así que no perdáis la pista a ThreeOnes.